Member 910
3 entries
5958 views

 RSS
Vicente Martinez Fernandez (M, 27)
Mexico City, MX
Immortal since Dec 17, 2007
Uplinks: 0, Generation 2

(.V)PlanetaVico
FIlm student, DJ, posmo-lover
  • Affiliated
  •  /  
  • Invited
  •  /  
  • Descended
  • vico’s favorites
    From A0013237932294
    The world without us:...
    From meganmay
    myBrowser
    Now playing SpaceCollective
    Where forward thinking terrestrials share ideas and information about the state of the species, their planet and the universe, living the lives of science fiction. Introduction
    Featuring Powers of Ten by Charles and Ray Eames, based on an idea by Kees Boeke.
    I wrote this for my Image-Word II (that's how my school calls it but it's mainly about postmodernism and its evolution). It is an essay on how cyberpunk sees our sexual future, how humanity will not cease to exist when we can start to make of machines our "new children" and heritage as they start to be humanly-programmed. I'm sorry it's not in English... it may as well help you who are trying to improve your Spanish. Also some interesting links in the Reference section...

    centro
    Vicente Martínez Fernández
    Lic. De Cine y TV
    Ensayo Final de Palabra Imagen II
    sexo cyberpunk. el siguiente paso (¿?)

    Puede sonar difícil crear una imagen del futuro, sin inmiscuir a la tecnología, siendo tal vez la imagen del futuro en sí, la tecnología misma. La mente es invadida por oscuros sonidos, olores y sabores, fríos paisajes a los que tememos no s habremos acostumbrado para entonces. Tal vez si se convierten en realidad sigamos por la senda del engaño, y crearemos imágenes artificiales con la misma tecnología que nos habrá atrapado para “escapar” de ella.

    Pretendo tener la razón, al decir que el hombre tiene ya en su naturaleza un instinto de autoengaño tan básico como el hambre, aunque este por obvias razones lógicas no sea tan evidente (y de tener la razón puede confirmarse entonces el truco del engaño).

    Sin embargo este instinto no puede dominar a los otros, pretendo tener la razón de nueva cuenta al decir que debe trabajar con el resto de los instintos. Esto hasta que podamos llegar a la conclusión (tan falsa o verdadera sea, mientras sea concluyente, vale) de cuál es el instinto más básico para la supervivencia, si es que hay uno solo. Mientras especularé con que el hombre está aquí para montar un gran acto, tal cual dijo Shakespeare, nuestra realidad puede ser sólo un escenario.

    Es interesante cómo la historia Cyberpunk por Bruce Bethke comienza, por resaltar la humanidad de Mikey, despierta, habla con sus padres, desayuna y finalmente se reune con sus amigos. Es en esta historia donde se dice, se usa el término cyberpunk por primera vez. Se explica en el libro Cyborg: Evolution Of the Superhuman de D.S. Halacy una nueva frontera a quebrantar, la línea entre el espacio interior y el espacio exterior, el puente entra la mente y la materia. Asi la cibernética es la búsqueda de la interconexión directa entre materiales como metales, fenómenos como la electricidad y la inherente creatividad del hombre para dar como resultado la externalización de la humanidad en el resto del mundo, haciendo tal vez a la apariencia humana un capricho estético y entonces, fácilmente manipulable.

    Ahora pensemos, ¿cómo es que alguien decide comenzar a usar un término como cyberpunk para describir su historia de programadores proto-hackers? El término punk fue primeramente usado a finales de los 1920’s en Estados Unidos para describir a criminales vandálicos, gente de impulsos transgresores, ciudadanos de aparente poco valor para la sociedad. Siendo este país punta de lanza de la tecnología informática, son sus términos, ideas y lógica las dominantes ecuaciones base para la comprensión de esta nueva fase de la cultura humana.

    Cyberpunk entonces se entenderá desde distintos puntos filosóficos, artísticos y sociales como la utópica trasgresión de la humanidad y la cibernética, mezclándose caóticamente y reflejando la sombría mente humana con visiones post-apocalípticas en las que el mundo ha sido finalmente dominado por la externalización de la mente en él. Este paisaje significará una interconexión entre la mente del uno, la mente del otro y la naturaleza creando uno hiper-yo más grande que cualquier Dios o madre naturaleza al finalmente se consciente total de su existencia, el punto en el que ya no habrá nada en este mundo que entender. Al menos así se entenderá en este ensayo.

    En Cyberpunk las estrellas son un espacio gráficamente imposible de mostrar pero perfectamente lógico y regido por la mente humana, y claro el hombre que ahora vive a través de él.

    Establecida esta base buscaré una respuesta al problema de cuál es nuestro futuro sexual como seres vivos desde el punto de vista apocalíptico cyberpunk. Ahora romperé un poco con la línea cyberpunk para aterrizar un poco en la realidad actual.

    Hoy en día el cybersexo es vulgarmente conocido (aunque en mi opinión es la mejor manera) como el encuentro de ideas sexuales, en una plática por Internet, ya sea que esta incluya video conferencia, intercambio de fotografías o links, en la que se busca que el otro u otros alcancen el coito como resultado de este bombardeo de imágenes, palabras e ideogramas en el monitor de una computadora conectada a la red mundial.

    El problema de qué es lo que esta sucediendo para dar como resultado este fenómeno engrandece cuando en el cyberpunk desde las primeras señales de vida del llamado ciberespacio, ya se hablaba de la ideal relación sexual y sentimental con una máquina programada a nuestros deseos. No una máquina de coger, sino una máquina que desear. El deseo de una máquina que nos desee.

    Esto da un gran salto cuando las salas de Chat se convierten en lo que actualmente son, salas temáticas de libre acceso e inmediata interacción, a partir de foros de opinión. En todo esto el llamado netiquette juega uno de los roles más importantes. Junto con el perfil personal, la etiqueta de comportamiento que se muestra en nuestra forma de expresión recrea al sujeto como objeto de deseo. Haciendo del estatus del género femenino como poseedor por antonomasia del provocador de deseo transgredido, al valerse sólo de los elementos intelectuales de este, y no de los elementos físicos de una mujer.

    Profundizo. En una sala de Chat no sólo alguien fisiológicamente macho puede convertirse a través de palabras y actitudes en una mujer, sino una mujer puede ser aún “más mujer”, aprovechándose de los signos indicadores que dé anónima y públicamente en un espacio en el que la realidad es otra. Ésta transexualidad evidentemente se puede aprovechar de varias maneras más, ya sea en sentido contrario al explicado, o en otros no directamente relacionados al sexo fisiológico, roles de poder fálicos en los que un amo domina verbalmente a otro sujeto; o tal vez la extensión y expansión del cuerpo en alargamientos de pene, estatura, pelo, y talla, hasta pasando por la idea de la reconstrucción del himen, o bien la destrucción del cuerpo, reduciendo de peso, desaparición de pelo, y eliminación del pene. Todo esto en la combinación que usted prefiera. La gracia: la manipulabilidad tanto de nuestro nuevo yo, como del extraño al que en ese momento conocemos mejor que, bien podríamos decir, el resto del mundo.

    Michel Najar nos presenta un interesante punto de vista de esto. en su serie The End Of Sex As We Know It, el artista exhibe en sus fotos un escenario post-apocalíptico en el que éste deseo, al ser encontrado como única meta humana frena el desarrollo social característico de la humanidad para dominar con un menú de deseos a la carta.


    La serie de fotos comienza confusamente, siendo el título bastante explícito, didácticamente presentado y detonante de expectativas obvias, lo primero que se nos presenta es lo que podría bien ser una estación de metro de alguna ciudad europea, con un reloj de manecillas estrellado en su carátula que bien podría significarnos el retorno a lo básico, la lectura más común de la hora después de mirar al cielo para ver si es medio día o media noche.

    Seguida esta foto, se ve de una con otro paisaje sombrío, una avenida ha sido bloqueada en su totalidad por un anuncio publicitario de cigarros con un par de piernas fetichizadas con unas medias rojas y tacones altos, ésta imagen encuadrada por direcciones de Internet. el anuncio está en un terrible estado. El mensaje del anuncio está escrito en alemán además de que una de las direcciones indica la terminación .de, ahora lo sabemos, estamos en Alemania.

    La siguiente foto es la entrada de un strip club llamado blue night, tal vez haciendo referencia al término blue que en América se puede leer como triste. De este table dance club sólo queda la fachada del umbral de entrada principal y después sólo se puede ver el cielo gris amenazando con lluvia o algo peor. Al parecer para el autor la seducción del baile que va revelando el cuerpo hasta que queda desnudo y luego desaparece sin ofrecer más.

    Luego muestra la entrada de un lugar aparentemente en ruinas también, en la que se pueden leer unos letreros neón apagados que dicen “life peep show” y “video peep show”, tal vez para el autor también ha muerto ya la imagen hiperreal de un show vouyerista.

    Acto seguido entra la siguiente fotografía, un hombre flota sobre el horizonte en ropa interior y relajado cierra los ojos, en la siguiente fotografía el mismo hombre se ve abrazado o mejor dicho absorbido por un cuerpo líquido blanco que va sumergiendo a su cabeza como si tuviera vida propia.

    Así es como somos bienvenidos en cyperotic World. ya en el título podemos encontrar obvias referencias a los términos hyper, cyber y erotica mezclados el uno con el otro.
    En un ambiente de CGI, vemos el perfil de kassandra, un ente que se supone es hembra heterosexual, que puede alcanzar un nivel orgásmico alto además de lograr hacer alcanzar al sujeto un nivel orgásmico similar en un gang bang de 3 horas y media, todo por 520 c-dollars.

    En las siguientes fotos encontramos a saphira , un ente trisexual, zaida una dominatrix y a Elektra una virgen con velo de novia y medias largas que cubren la mayor parte de sus piernas. ¿Qué podemos concluir al terminar de ver la serie? Michel Najar ve en la interacción sexual al motor de nuestra sociedad, lo que forma familias y provoca que nos organicemos en grupos; y en el deseo a la gasolina de este motor, que para él algún día llegará a quemarse por si misma sin impulsar nada más que el hambre de más deseo humano por deseo, no importa su origen. Y aunque no toca el punto de la reproducción humana, me deja deducir que esto no representa un problema serio para él, siendo posible la gestación artificial en métodos tipo in vitro. Lo que nos detona una idea, al estar asegurada nuestra descendencia humana por automatización, lo que resulta de la mezcla de esto y la satisfacción del deseo por el artificio es una humanidad que aunque exista no importa, existe por existir como una idea nunca desarrollada, la mente humana queda enana al no buscar un desarrollo social.


    Lo que queda de nuestra sociedad y los deseos que se había construido a si misma, son vestigios virtuales llenos de sinrazón, “el morbo como principal deseo no nos llevaría a mucho”, parece decirnos Najar.

    La pregunta que queda al aire es ¿es el morbo el gran fuerte del cybersexo? El gran gancho que atrae a una sociedad autocensurada, hipócrita en sus ideales, el resultado de una doble moral peligrosa como una espada de dos filos, la respuesta a las enfermedades venéreas (como dato curioso el SIDA actúa invasivamente igual que la fiebre bubónica que terminó con la gran parte de la población europea de aquellos tiempos), a la sobrepoblación mundial, al mismo capitalismo globalizador que quisiera tener más clientes en una nación que pronto se verá atrapada en si misma, sin fronteras que cruzar, a quién invadir, de quién defenderse sino de si misma.

    Si es cierto lo que nos dice Najar, el cybersexo es parte del renacimiento de una segunda Edad Media, en la que el hombre primero se ha encontrado con nuevas enfermedades mortales, para luego encerrarse en feudos de trabajo en grupos, las que yo llamaré corporaciones y conociendo el mundo a través de mensajeros e historias atontadoras.
    Son historias urbanas como seres de otro planeta el equivalente a los dragones que batallaban con caballeros, las grandes corporaciones nuestros señores feudales y a nuestros televisores y computadoras las murallas que no nos permitirán salir o entrar de verdad a ningún otro feudo.

    Hoy en día estamos más que nunca en el mito de la caverna de Platón, estamos sentados, encadenados por el morbo a una imagen en movimiento, reflejo distorsionado de la “realidad”, ahora con muchas más necesidades creadas, social, personal y profesionalmente la histeria es irremediable. Nuestra nueva religión es la salud, hemos dejado a Dios para tenerle culto a un cuerpo que no usamos, nuestras misas son los comerciales de disfunción eréctil, de depresión femenina e infantil, y nuestros nuevos sermones son dados por los médicos de Pfizer quienes tiene todas las soluciones en nuestra búsqueda de felicidad.

    Así regresamos al cybersexo como la nueva sexualidad mundial, no la única pero si el resultado de los estilos de vida que nos hemos propuesto vivir. Cuesta más trabajo involucrarse sexualmente si hay contacto físico, pero empezamos a acostumbrarnos al estímulo intelectual, la pornografía refugia al mundo de sus miedos al exponernos a los límites que queramos alcanzar en dos dimensiones. El miedo a la depresión por no podernos expresar libremente se ha convertido en la depresión misma, el temor al rechazo social nos provoca rechazar a la sociedad, haciendo de todos y cada uno de los ciudadanos un desencajado, un punk. Un cyberpunk.

    Estamos aprender a apenas poco más de 10 años de la masificación de Internet a sentir, conocer y ser conocidos a través de letras e imágenes bidimensionales, ha explotado el mercado de juguetes sexuales, causando una falta de identidad sexual real, ya que la interacción con el objeto nos termina remitiendo a una relación con el diseñador, programador u hombre de negocios responsable de lo que sea que usemos, un dildo, una muñeca inflable, pronografía POV interactiva, conferencias web-cam con modelos en ropa interior, etc.

    El cybersexo termina siendo así, siendo una relación con nuestra computadora (sin explorar el posible futuro de una femme-bot o gigolo-bot) quien sea con quien estemos interactuando, un modelo de persona en 3D de The Sims, el misterioso escritor de nuestra más reciente relación cybersexual de chat, o una chica rusa que se masturba para ti para poder pagar sus estudios de economía, los estímulos audiovisuales se mezclan con el olor, temperatura, textura y tal vez hasta sabor de nuestra computadora, de su teclado y mouse. El futuro es incierto, pero este nuevo fetichismo que nos aleja de los signos sexuales sustituyéndolos por el cuerpo frío y plano de una computadora, están funcionando muy efectivamente.

    Podemos encontrar ejemplos como el de el dildo que se conecta a tu iPod y vibra al ritmo de la música que escuchas, a las Jewel Rosa que vienen a transformar nuestro manga Hentai en algo más “real” con modelos de cuerpos de fantasía, totalmente ajenos a lo alcanzable por un ser humano pero de tamaño natural, ahora podemos creer en el deseo que nos provocaban estas caricaturas que lograban atraernos por ser totalmente diferentes a la realidad. Soñamos con que las máquinas se desarrollen evolucionen más rápido que nosotros y nos venzan en la batalla natural de la supervivencia, los programaremos para que hagan del futuro uno mejor del que nosotros podríamos lograr.

    Los robots soñarán con ovejas eléctricas y nosotros los veremos desde nuestro particular Cielo, en donde el hombre es Dios y creador, que hizo a sus hijos a imagen y semejanza, pero les dio libre albedrío para decidir su futuro. La final libertad de la información de transformarse y cúspide del dominio de la verdad sobre el mundo al poder ésta modificarse a sí misma. La muerte de la filosofía humana a través de una reprogramación de sí, concorde tal vez con las vueltas del mundo al Sol para encajar con el universo. La autoridad eliminada al hacerla destructible e irreparablemente metamórfica. La constante trasgresión de la idea como concepto de origen humano a través de sus hijos las máquinas. El engaño más grande que un hombre podría imaginar, total desmentimiento de la verdad al volver al sujeto central uno nuevo, la máquina.

    Hal, de la película de Kubrick, 2001, es malvada a nuestros ojos por que no podemos hacernos responsables de nuestras acciones, pero somos nosotros quienes planeamos toda esta escenificación trágica de la que no podemos escapar, como indican las actuales reglas meta-históricas de cómo un destino inevitable es siempre una tragedia, no por ser bueno o malo, feliz o triste, sino por que nos condena a algo. Se creó la palabra cyberespacio, como lo que existe entre el teclado y los pixeles proyectados en un monitor, más allá de cables e impulsos eléctricos este espacio es un lugar inexplorable por nosotros como humanos, entonces tendremos que pasar la estafeta a las máquinas, y así como hoy podríamos decir que tenemos sexo con un programador al ser nuestro único fin de comunicación, mañana todos seremos los programadores y la descendencia será la fusión de ideas de desarrollo tecnológico, en lo que será un crecimiento exponencial del circuito ideológico, un mundo más grande del que podemos alcanzar físicamente.

    El postmodernismo nos ha llevado a enfrentarnos a nosotros mismos, y tal vez nos hemos dado cuenta de muchas de nuestras capacidades que están más allá de lo físico, es probablemente el sexo, como experiencia sensorial la más apta para la experimentación de un proyecto evolutivo, en el que nuestro cuerpo nos dice más cuando nuestro punto de vista se externaliza como en una imagen Warholiana, que nos provoca a vernos desde afuera como un espejo del alma, parece que creyéramos que el alma existe y puede ser ajustada a un objeto, siempre que haya consciencia de este sobre su propia existencia. El sexo es entonces una de las primordiales consciencias de supervivencia, si logramos que la máquina tenga consciencia sexual, luego podrá tener consciencia de especia y por ende de supervivencia. El cybersexo si puede representar la decadencia humana como especie, pero tal vez es el inicio de una nueva época en la que la máquina ha sido otorgada de un “alma”, un misterio insuperable al nunca poder ser enteramente un humano, pero se le han dado los suficientes elementos para simplificar el pensamiento humano ya que éste se está dando cuenta de que sus ideas continúan traicionándolo. El sacrificio de Terminator por salvar a los Connor, sus amigos. El último objeto de deseo será el poder ser humano, y la imposibilidad de lograrlo, eso si el cyberpunk tiene la razón, será dejar que el caos se controle solo y a todos nosotros.


    Referencias:

    Michel Najar – The End Of Sex As We Know It
    http://www.michelnajar.com

    Fabián Giménez Gatto - Devenires Biomecánicos
    http://www.henciclopedia.org.uy/autores/FGimenez/Devenires.htm

    Bruce Bethke, Cyberpunk
    http://project.cyberpunk.ru/lib/cyberpunk/

    Arthur y Marilouise Kroker – The Last Sex
    1993, New World Perspectives
    http://www.ctheory.net/book2.asp?bookid=7

    Robot Sex Studies: Cyberpunked Living is On Its Way!
    http://www.cyberpunkreview.com/cyberpunked-living/robot-sex-studies-cyberpunked-living-is-coming-soon-folks/

    Cyberpunk Project
    http://project.cyberpunk.ru/idb/index.html

    Beyond Cyberpunk! The Web Version
    http://www.streettech.com/bcp/index.htm

    Orient-doll
    http://www.orient-doll.com/gallery/jewel_rosa.html


      Promote
      
      Add to favorites (1)
    Create synapse
     
          Cancel